aprende con penelope
Por Woman Penélope
En los últimos años, la conversación sobre sexualidad ha ganado libertad, matices y visibilidad. Sin embargo, en paralelo, han surgido también nuevas formas de comportamiento que pueden resultar dañinas, invasivas o incluso peligrosas. Popularmente, muchas mujeres describen a estos individuos como “depravados sexuales”.
En Woman Penélope usamos un lenguaje más preciso y respetuoso: hablamos de conductas sexuales dañinas o coercitivas, es decir, de personas que traspasan límites, manipulan o ejercen poder utilizando la sexualidad como arma.
Este artículo busca informar sin alarmar, proteger sin juzgar y ofrecer a las mujeres herramientas para comprender qué está pasando en la actualidad.
¿Por qué parece que ahora hay más personas que cruzan límites sexuales?
La respuesta no es sencilla, pero sí clara: la digitalización ha cambiado por completo la relación de algunas personas con la sexualidad.
* el Acceso ilimitado y anónimo a contenido extremo Internet permite consumir pornografía cada vez más violenta o degradante, sin filtros ni consecuencias visibles.
* Grooming, sextorsión, presión sexual digital, perfiles falsos, etc.
* Comunidades online que normalizan la transgresión Grupos donde se celebran prácticas coercitivas o misóginas, reforzando fantasías de dominación.
La velocidad y fugacidad del mundo digital diluyen la capacidad de identificar señales de riesgo a tiempo.
la libertad sexual no es abuso
Es fundamental separar: La sexualidad diversa y consentida. Los Deseos, fantasías y prácticas amplias —siempre con consentimiento— no son un problema.
La sexualidad dañina o coercitiva
Es aquella que:
* invade límites,
* manipula emocionalmente,
* no respeta el consentimiento, o utiliza el poder para someter.
Aquí NO hablamos de gustos sexuales, sino del uso del sexo como herramienta de dominio, evasión o violación sin límites.
Las motivaciones más comunes de este tipo de personas son:
Poder y control
* La excitación surge más de dominar que de conectar
* Usan el sexo para calmar ansiedad, tristeza o vacío.
* Necesitan estímulos intensos para sentir algo.
Quieren creer que...
“Tengo derecho a satisfacer mis deseos.”
“Si no dice que no muy fuerte, entonces sí quiere.”
Fantasías extremas alimentadas por internet
Cuanto más contenido extremo consumen, más se desensibilizan.
No existe un único perfil, pero sí rasgos que aparecen con frecuencia:
* Comprenden el daño que causan, pero lo minimizan o justifican.
* Se sienten vacíos, o por el contrario, superiores a los demás.
* Pueden llevar una fachada normal mientras ocultan comportamientos compulsivos o dañinos.
* Fantasías persistentes y extremas
* Incapacidad para gestionar frustración
¿Cómo afectan estas conductas a las mujeres?
Es importante saber identificar este tipo de comportamiento ya que las consecuencias emocionales pueden ser muy profundas, como dudar de los propios límites, sentir culpa, confundir la creencia de que deben complacer sus peticiones porque estás exagerando, ya que la manipulación está muy presente y pueden hacerte creer que es algo normal, que "todas lo hacen" y/o el problema eres tu.
Con ello consiguen aislarte del resto de mundo, dejas de contar lo que estas viviendo por verguenza o miedo a que no te crean., y sin darte cuenta lo que al principio te parecia algo raro o incomodo se vuelve habitual.
Señales de alerta o comportamientos a tener en cuenta
* Ignora o minimiza tus límites.
* Te presiona para practicar actos que te incomodan.
* Te compara con escenas o actrices porno.
* Reacciona mal o te castiga emocionalmente si dices “no”.
* Mantiene conductas sexuales secretas, compulsivas o incoherentes.
* Utiliza el sexo como moneda de cambio.
* Te hace sentir responsable de su placer o de su frustración.
* Te hace preguntas invasivas desde muy pronto.
Confía en tu intuición y si alguien no entiende cuando dices NO, cuando algo te incomoda, no le justifiques, no intentes curarle, no es tu responsabilidad educar a alguien que daña o no respeta. Si sola no te ves fuerte, busca ayuda profesional que te ayude a salir...
La sexualidad puede ser un espacio de placer, intimidad y crecimiento. Pero cuando alguien convierte el deseo en daño, lo importante es que tú tengas la información, la voz y el poder para protegerte.
Tú decides tus límites.
Tú marcas el ritmo.
Tú mereces una sexualidad segura y respetuosa.
No estás sola. Woman Penélope camina contigo.
Ejemplo claro de comportamiento dañino: la presión sexual disfrazada de “cariño”
Imagina que una mujer está conociendo a alguien y, después de varias citas, él comienza a decir cosas como:
“Si de verdad te gusto, deberíamos avanzar un poco más.”
“No entiendo por qué te frenas… yo pensaba que había química.”
“Otras mujeres a tu edad no tienen tantos problemas con esto.”
“No quiero que parezcas fría… solo quiero que confiemos el uno en el otro.”
A simple vista parece “romántico” o “intenso”, pero en realidad hay varios elementos peligrosos:
Presión emocional
Está usando la culpa, la comparación o la manipulación para que cedas.
Gaslighting sexual
Hace que dudes de tus propios límites, emociones o ritmo natural.
Falsa intimidad
Presenta el sexo como una prueba de amor o conexión para obtener lo que quiere.
Desprecio hacia el consentimiento
Ignora el “no”, los silencios incómodos o la falta de entusiasmo auténtico.
Es peligroso cuando el acto sexual se convierte en una negociacion bajo presión. NO hay cariño, NO hay pasión. NO hay química. Cambia su manera de tratarte cuando le dices.. "hoy no me apetece" y él se enfada, se distancia, hace un silencio incómodo,
te castiga emocionalmente... entonces debes saber que no está respetando tu autonomía, sino condicionando el porqué de tu negativa a tener sexo. Por lo que intenta hacerte sentir culpable... Nunca te apetece... me estas rechazando, si me quisieras, lo harias, me estas obligando a buscarlo fuera... . Solo quiero probar cosas nuevas, insiste a pesar de que le has dicho que NO, y es muy probable que un día, cuando estés en un momento débil lo haga sin importarle tu opinión.
Esto es presionar disfrazado de “experimentar juntos”.
Usa el porno como vara de medir tu conducta. Te compara con lo que ve...Ellas sí lo disfrutan...Eso es normal en cualquier pareja..
Tiene conductas secretas o paralelas:
* Cuentas ocultas.
* Mensajes que borra.
* Consumo compulsivo de contenido sexual sin hablarlo contigo.
* Doble vida digital.
Ignora tus señales no verbales. Aunque no digas “no” explícitamente, tu cuerpo habla... te tensas, te quedas quieta, miras hacia otro lado, no respondes. Si él avanza igual, no está respetando tu consentimiento.
Después de un acto sexual que no querías, actúa como si nada. No pregunta cómo te sientes. No se da cuenta de tu incomodidad. O te dice... No seas exagerada, solo estábamos jugando. Esto es falta de empatía y negación del daño. Y así empiezas a evitar el contacto físico, porque te sientes presionada, te da miedo a no sabes que... que vendrá después. La relación sexual deja de ser un espacio seguro y cuando piensas en mantener sexo sientes... ansiedad, tensión, obligación, incomodidad, indiferencia emocional, o incluso miedo.
El cuerpo habla primero. La mente tarda un poco más en entenderlo.
Si una mujer detecta varias de estas señales… no está exagerando. No es que “él sea intenso”, ni “pasional”, ni “muy sexual”.
Lo que está ocurriendo es que sus límites ya no están siendo respetados, y esa es siempre una señal de que la relación necesita:
* conversación,
* límites claros,
* apoyo externo,
o, en algunos casos, distancia.
diciembre2025@womanpenelope