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Woman Penelope 

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reflexiones de la vida

Porque evitamos hablar de la muerte...

 

La muerte es como nacer, como el yin y Yang. Sin uno no puede existir el otro. Vivimos mirando hacia otro lado, no queremos ser conscientes de que un día llegará el final de nuestra existencia. Damos la espalda a la realidad, a lo inevitable, no queremos hablar del tema, es un tabú para la sociedad.

 

Atribuimos la muerte a algo maligno, es malo. Es un sentimiento que está en la calle, en nuestro entorno. Esto entorpece el curso normal de la vida y de la muerte Mirando hacia otro lado para no querer ver que la muerte existe y que un día se hará presente en nuestras vidas y nos obligará a mirar, creando en nosotros miedo y así se hace muy difícil aceptar la realidad cuando de pronto aparece y se lleva a un ser querido de forma inesperada. Nos costará más tiempo aceptar, porque aparecerá en nosotros el sentimiento de culpa y de no haber sabido aprovechar el tiempo, mientras tuvimos la ocasión.

 

Los jóvenes ven la muerte como algo lejano que no va con ellos, pero a partir de los cincuenta años de vez en cuando les viene al pensamiento este hecho. Entienden que han vivido más tiempo que el que les queda y quieren olvidarse de que cada año que pasa, es uno más que resta a su vida.

 

A partir de los cincuenta y cinco años le vienen a la memoria recuerdos de vivencias que tenían olvidadas, cosas que les hacen sonreír y a veces entristecer, pero continúan con su vida.

 

Cuando llegan los sesenta años, todo empieza a cambiar en ellos, no saben porque, pero ponen su meta en los setenta y cinco años para el fin de su vida. Con esta edad ya es más fácil pensar en la muerte... hacen un resumen de la vida que han vivido, de sus buenos y malos momentos. Dan gracias por haber tenido la oportunidad de vivir y aceptan que vivieron la vida que quisieron, la que ellos eligieron.

Sea como sea en lo que queramos creer cada uno. Lo cierto es que nuestra vida física es limitada, es un proceso de aprendizaje y de evolución de nuestra condición humana. En nuestro interior existe el instinto de supervivencia y esto nos lleva a la procreación, así tenemos descendientes para asegurarnos de que el mundo continúe en su camino de permanecer con la existencia.

 

Y debemos dar gracias por tener la oportunidad de haber nacido y formar parte de todo este proceso. Vivir la vida de la mejor forma, disfrutar de cada momento con nuestros seres queridos cuando tenemos la oportunidad. Ver los errores como lecciones. Nosotros somos lo que somos por lo que nuestros padres nos enseñaron, por la vida que vivimos, aprendemos de lo bueno y de lo malo, si uno de los dos no existiera no seríamos capaces de aprender.

 

Cuando alguien que queremos muere, debemos llorar si es lo que nos apetece, esto nos ayudará a desahogarnos y nos sentiremos mejor aunque en el momento no lo parezca, así empezará el proceso de aceptación al despedirnos de nuestro ser querido. Son muchos sentimientos que nos abordan... ya no estarán nunca más con nosotros, no les volveremos a ver, a abrazar...

 

Es más fácil cuando nuestro ser querido está enfermo y tenemos tiempo para despedirnos, viviendo esos momentos de sufrimiento entendemos y aceptamos mejor la muerte, hasta el propio enfermo percibe, siente que su final está cerca y desea incluso a veces que llegue cuanto antes y descansar por fin eternamente.

Hemos entrevistado a más personas de las que esperábamos, han sido muchísimas y nos ha sorprendido de que todas ellas aceptan y asumen el fin de su vida física y todas coinciden...

 

Cuando llegan a la meta que se trazaron, cada día que pasa es un regalo y viven con intensidad cada momento, porque no saben cuantos regalos quedan...

 

Tienen Fe y están convencidas de que dejarán la vida que conocen hasta el momento, creen que volverán a sentirse vivos en poco tiempo y podrán continuar protegiendo a sus seres queridos desde donde estén. Asumen que será así y vivirán en un mundo paralelo a este, donde todo es más fácil y tendrán una vida mejor.

 

Llorar por un ser querido cuando muere está bien, pero solo por un momento, no debemos acomodarnos en la tristeza. Debemos celebrar haber tenido la suerte de haberl@ conocido y de haber compartido momentos con el.

 

Los Indios del viejo Oeste decían que un Alma pasa a otra vida cuando la despides con alegrías y música, esto les ayuda a marcharse en paz, pero si por el contrario, si se llora la muerte con tristeza, el Alma se queda atrapada en la tierra y no podrá llegar al paraíso eterno.

 

Los animales aceptan fácilmente esta realidad, incluso saben que darán vida y/o alimento a otros para la continuidad del proceso de la vida con los cuerpos que yacen en el camino. Pero nosotros, la especie humana necesitamos creer que hay algo después de la muerte, que nuestra vida será mejor, que nuestra vida física acaba y empieza una vida de luz de energía en el más allá, donde todo es hermoso y seremos felices eternamente. Que volveremos a ver y estar con los que partieron antes que nosotros y que estaremos velando por los que dejamos atrás y que un día se reencontrarán con nosotros. 

Yo estuve en un funeral que me encanto y quiero uno asi para mi...

 

Era un hombre inglés el que murió, ya tenía su edad, estaba enfermo pero nadie hacía sospechar que su momento estaba próximo. Un día su mujer lo encontró muerto... su viuda y amigos se reunieron en un bar de copas y comieron, bebieron y hasta bailaron... reían recordando anécdotas del fallecido y también lloraban su ausencia, yo estaba asombrada de ver aquella situación porque en mi entorno esto no ocurría, solo lloran y hablan de cómo ha muerto. Tristeza y más tristeza pero estas personas despidieron a su familiar y amigos a un ser que vivió y participó en esta larga evolución de existencia.

 

Fue un momento que me gustó porque celebraban la vida que tuvo un día.

 

Creo que deberíamos hablar con naturalidad de la muerte, como de la vida, del sexo... es de la única forma que aprenderemos a aceptar la muerte como algo natural.

 

Ahhh y también quiero que pongan música de Fredy Mercury en mi funeral

 

El recuerdo de nuestros seres queridos permanecerá siempre en nosotros, vivirá y nos acompañarán hasta el resto de nuestra existencia, pero no debemos olvidar que un día seremos nosotros los que nos vayamos y dejaremos a nuestros hijos y amigos. Tenemos que dejarles un buen legado y no se trata de cosas que cualquiera puede comprar, se trata de dejar nuestros valores y aprendizaje a lo largo de nuestra vida física.

 

En este estudio ha participado mucha gente. El Director Philip me sugirió hacer este trabajo y he creído conveniente abrir debate entre los participantes de diferentes Asociaciones que colaboran con mis estudios y de esta forma aprender hablar como si de cualquier otro tema se tratara, con naturalidad.

 

En recuerdo a las personas que un día formaron parte de nuestra vida, los que pasaron por momentos angustiosos pero nos dejaron un buen recuerdo que nos hace sonreír...

 

enero2021@womanpenelope

el tiempo que se disfruta, es el tiempo verdaderamente vivido

Las Confesiones nos liberan...

 

Las Confesiones nos limpian el Alma, con ello descargamos la mochila que nos pesa tanto. 

 

Es terror lo que sentimos cuando pensamos en abrir nuestro corazon y contar abiertamente los errores cometidos, sentimos un dolor verdaderamente intenso solo con pensarlo., cuando conseguimos la valentia suficiente o la fuerza para por fin lanzarnos a contar las cosas por las que nos avergonzamos, que cuando lo hacemos nos sentimos inmensamente bien y nos preguntamos poque hemos esperado tanto y no lo hicimos antes...

Laura y yo tuvimos una relación en la universidad, compartíamos piso y de amigas llegamos a ser amantes también. Mi cabeza no aceptaba la situación por prejuicios o que se yo, aproveché la oportunidad de aparcar la relación cuando terminamos la carrera y me ofrecieron trabajo fuera del país.

Acepté porque pensaba en empezar de cero en un sitio nuevo donde nadie me conociera. Transcurrió el tiempo, empecé a hacer amigos en la nueva empresa, salía, me divertía y conocí a un chico con el que me sentía bien y empece una relación más seria con el, hasta el punto que nos casamos.

Continuaba la amistad con Laura a través de emails y llamadas telefónicas, seguíamos siendo buenas amigas.

Al principio de mi matrimonio todo funcionaba bien o eso creía yo, nuestros momentos íntimos no estaban mal. Yo insistía apostando por mi matrimonio aunque con el tiempo descubrí que mi marido tenía aventuras con compañeras de trabajo, no podía entender lo que pasaba.

Yo me entregaba en nuestros momentos a cualquier cosa que él me pidiera, incluso me preste hacer orgias con sus amigos. Le encantaba ver que otros me follaran, yo me prestaba por complacerle pero con el tiempo pedía más y más….

Me encerraba en mi misma por momentos, no sabía que me pasaba, perdí la ilusión y me convencí de que así iba a ser el resto de mi vida.

Una noche me llamaron por teléfono diciendo que mi marido había tenido un accidente de coche, estaba grave y iba acompañado de una mujer. Llevaba los pantalones bajados mientras conducía y del golpe, tuvieron que amputarle un testiculo.

En ese momento mis padres vinieron de vacaciones a mi ciudad, hablé con ellos y me acogieron. Mi marido salió del hospital y le dije que necesitaba un tiempo para pensar, el no se lo esperaba y puso todas las excusas del mundo para explicar porque llevaba los pantalones bajados.

Me mantuve fuerte y me marché con mis padres, la convivencia con ellos era perfecta, por fin me sentía arropada de nuevo y ellos decidieron quedarse a vivir conmigo.

Pedí el divorcio y empecé una nueva vida, continuaba hablando con Laura y un día se me ocurrió invitarla a pasar unos días con nosotros, ella loca de contenta aceptó y ese mismo fin de semana llegó.

 

Fuimos al aeropuerto a recogerla mis padres y yo, estaba muy guapa y tan simpática como siempre. Fue muy atenta con mis padres, les trajo unos regalos por la invitación. Cargamos el equipaje en el coche y fuimos a tomar unos refrescos a una cafetería.

La segunda noche, pasamos al baño a lavarnos juntas, me hizo lavarme bien el culo y ella también lo hizo. Luego cogió una toalla íntima y me la paso por el culo y ella también. Me dijo que me dejara llevar. Y así lo hice…

Cuando se acostaron mis padres, cerré la puerta de la habitación y nos desnudamos, empezamos a jugar y nos reíamos recordando nuestros momentos en la universidad. Nos mirábamos y con los recuerdos empezamos a tocarnos la vagina, los labios que la encanta que los tenga fuera y se me noten.

Me pellizcaba y los tocaba con suavidad, nos pusimos calientes, mi coño se mojó rápidamente y Laura tenía los pezones duros, como los míos, empezó a mordisquear mis pezones y me puse mucho, muy cachonda, luego bajo al coño y empezó a morder los labios y jugaba con la lengua, levantó mis piernas y empezó a pasar la lengua por el culo, y sin darme cuenta tuve un orgasmo increíble, no recordaba otro igual.

Luego puso su coño junto al mío y nos pusimos a rozar nuestras vaginas, que me puso otra vez a tope, nuestros coños resbalaban con una suavidad increíble de lo mojados que estaban, después Laura se tumbó con las piernas abiertas y levantadas, bajo mi cabeza abajo, e hice lo que ella me había hecho a mi.

Le mordía los labios, con mi lengua jugaba con su clítoris, recorrí todo su coño hasta llegar atrás y volvía a empezar, de pronto empezó a eyacular mojando mi boca y noté que la gustaba como a mi por los gemidos que salían, intentaba controlarlos para que no nos escucharan mis padres.

Luego empecé a chupar su vagina y pasaba mis dedos por su culo y grito, esta vez sin poder controlar el volumen de su voz, se corrió entre temblores. De una manera brusca y retorciéndose de placer.

Fue algo increíble, lo que nunca antes había sentido. A partir de ese momento jugamos bien tocándonos y también pasando la lengua.

Ahora escribo esto y estoy mojada, tengo el tanga mojadisimo. Miro a mi madre que está dormida en el sofá, con las piernas encima de la mesa y veo la vagina y entre ver eso y recordar lo que acabo de escribir, tengo que ir al baño para masturbarme. Me cambiare de tanga y lavaré.

Han sido unos días increíbles y hemos quedado por las noches para mandarnos vídeos tocándonos y masturbándonos.

He revivido mi vida anterior y estoy segura que a partir de este momento estoy segura de lo que me gusta. He nacido para ser feliz, aparte de que la sociedad que nos obliga a seguir un camino de personas infelices.

 

febrero2021@womanpenelope

siempre habra alguien que dude de ti. solo asegurate de que esa persona no seas tu.

Desde mi experiencia, creo que nos cegamos, no queremos ver, no queremos reconocer que nos hemos equivocado, insistimos en mejorar la relación y nos hacemos culpables de lo que pasa a nuestro alrededor. 

 

Hay señales que nos dicen claramente que nos apartemos, que salgamos corriendo pero que es lo que nos empuja a quedarnos. 

 

Mi ex pareja me follaba antes de salir con alguna amiga, aunque fuera a tomar café, por si acaso conocía a alguien interesante y no tuviera ninguna debilidad. En lugar de pensar en que me manipulaba y me trataba como a un objeto de su propiedad, me sentía halagada e importante para el. Nunca se me ocurrió pensar, que lo hacía por su inseguridad, por sentirse inferior, pero porque este tipo de personas no se preocupan por mejorar, en lugar de apartarnos poco a poco de la vida social y incluso familiar ...

 

Tampoco se esforzaba por dejarme satisfecha sexualmente, seguía un patrón, tenía una polla más bien larga, debía tener unos veinte o veintidós centímetros  pero no muy gorda, unos tres centímetros. Yo siempre pensé que no era importante el tamaño pero él se sentía un macho alfa con su arma y ahora se que era muy básico. No perdía tiempo en preliminares, ni caricias, ni besos, se bajaba los pantalones y calzoncillos.... ahora recordando, nunca vi que la polla le llegara al ombligo, más bien me apuntaba, como que no tenía fuerza para levantarla. 

 

Hacía que me quitara el tanga y me tumbara en la cama, me abría de piernas y con la mano se ayudaba para meterme la polla en el coño, empujaba y empujaba pero costaba que entrara, yo estaba seca y me dolía, pero él no hacía caso y seguía empujando... empezaba a temblar, notaba que estaba excitado, se ponía tenso y sudaba mucho, a veces me caían sus gotas de sudor en la cara. Ufff... No había cosa que me molestara más y él hacía que me cayeran encima y así se reía al ver mi reacción. 

 

Me mentalizaba pensando en actores que me gustarán, en vecinos o conocidos que llamarán mi atención para excitarme y algunas veces lo conseguía, entonces empezaba a moverme con el cosquilleo de su polla, se me erizaban los pezones. Me ponía cachonda perdida y me movía al ritmo de él, cuando me dejaba, me ponía sobre él y le follaba. Jugaba con su polla y mi coño con fuerza como castigándole, pero duraba poco, cuando estaba a punto de correrse me forzaba dándome la vuelta, tumbándome en la cama y se ponía de nuevo sobre mi.

 

Entonces empujaba fuerte, muy fuerte con su polla mi vagina y en unos tres o cuatro embestidas se corria dentro de mi, como dejando huella. Yo me quedaba desanimada, desilusionada, vamos mal follada como se suele decir. Al principio le engañaba para que no se sintiera mal y le mentía diciendo que me había corrido bien, porque siempre preguntaba que tal había estado su actuación pero después, con el tiempo le hacía saber lo insatisfecha que estaba.

 

Era como una venganza por todo lo que me hacía y yo no sabía que era... después me dolían los ovarios, tardaba unos días en que desaparecieran las molestias, pero bueno como no follabamos muy a menudo me olvidaba de una vez a otra, así que nunca pensé que fuera debido a que los castigaba sin saberlo.

Hoy se lo peligroso que puede llegar a ser el no cuidar la vagina como es debido para así evitar intervenciones en el futuro. 

Se creen lo más y no se preocupan por mejorar, son vagos y lo mejor es anular todo aquel que les pueda hacer sombra. 

 

Suelen ser personas que se quieren por encima de todo, no dan el cariño o amor que reciben. Admiraba la capacidad que yo tenía para trabajar fuera de casa, dentro de ella, el buen humor, la facilidad para hacer amigos pero al mismo tiempo le molestaba, no quería que trabajara, quería independizarme y tener mi propio negocio pero no quería al mismo tiempo. Si no estaba el presente, me lo quitaba de la cabeza. 

 

Era celoso, cuando hablaba con algún compañero de trabajo, con los vecinos, les buscaba todos los defectos del mundo. Cuando me vestía algo llamativa, me hacía sentir incómoda para que me cambiara de ropa, nunca valoraba mis logros, solo el dinero que ganaba pero que controlaba con que lo gastaba para así el tener más tiempo para estar en el sofá tumbado....

 

Amenazas con hablar con mi familia y a saber que cosas se inventaría, con formar un escándalo y llamar a la policia, con que se suicidaria si le dejaba y un largo etc... que hizo que poco a poco tuviera miedos y dudara de mí misma. Creí que no sabría sobrevivir sin el, que mi entorno pensaría que era ligera de cascos, porque siempre escondí mi verdadera convivencia con el, que mis hijos me acusarían de mala mujer por abandonar a un buen hombre. Al fin y al cabo la mala convivencia se normaliza, para ellos es normal escuchar gritos e insultos...

 

Se habían cambiado los papeles, era yo la que tenía que dar gracias cada día porque él continuará conmigo. Él me defendía ante cualquier peligro que pudiera surgir y así poco a poco y sin darme cuenta, sin ser consciente de la realidad, transcurrieron dieciocho largos años. 

 

Durante todo ese tiempo intenté en diferentes ocasiones marcharme, que se apartara de mi lado, pero era un excelente actor, sabía dónde tocar mi parte más humana y delicada, mi corazón y me convencía de que estaba equivocada..., ese hombre me quería, era yo la que no estaba bien, la que hacía cosas para que él se enfadara conmigo cada día y merecía todos esos insultos que me dedicaba cada día, era por mi bien, tenía que conseguir que reaccionara. 

 

Pero había algo en mi cabeza que me decía, que algo no encajaba. No era feliz, cada día reía menos, perdí las ganas de salir, de arreglarme, no tenía ilusiones ni metas propias. Entonces, que era lo que me pasaba?

 

Trabajo realizado febrero2021womanpenelope

Deja de querer sacar a todo el mundo de tu vida, solo avanza y deja que el tiempo haga el resto

Como saber que vives con una persona toxica

las confesiones nos liberan

porque evitamos hablar de la muerte...

 19 años de agresion sexuales ¨Las violaciones de mi tio se convirtieron en algo rutinario¨

Mery vivió en un “estado de terror” durante las casi dos décadas que sufrió los abusos de su padrino, que acaba de ser condenado a 15 años de cárcel

 

Doctor J. Alberto López 

New York July 10 2003

Lo que más le duele es no haber podido tener una vida normal. Creció aterrada. Todavía le pesan la culpa y la vergüenza que desearía que cayeran a plomo sobre los hombros de su tío, el único que debería cargar con ese peso, el hombre que la violó tantas veces que son incontables. Tenía siete años cuando empezó a enseñarle material pornográfico. A los 11 la penetró por primera vez y no paró de hacerlo hasta que ella se emancipó, a los 26. Vivían en la misma casa familiar. Era su padrino, quien le regalaba todo lo que pedía y la llevaba de paseo los sábados por la mañana. El mismo que la condenó a crecer sola y guardar un secreto terrible. La persona que más miedo le da. Esta no es la historia del hombre que acaba de ser sentenciado a 15 años de cárcel. Es la historia de Mery y su lucha por sobreponerse a 19 años de agresiones sexuales.

 

Mery tiene 40 años, prefiere no dar su apellido. Uno de cada 5 niños sufre violencia sexual, se estima por los Consejos de Europa y America según las reuniones y llamadas emitidas a estas organizaciones rogando datos reales (no así los que han permanecido en el anonimato), algo que incluye desde el exhibicionismo o los tocamientos hasta una violación. Siete de cada 10 casos de abusos a menores se dan en la familia o en el entorno cercano, según mi estudio de 2001 de mi Fundación INMACOM . Un estudio que empece en el año 1994 y que termine en el 2001 después de reunirme con mas de 5 millones de personas entre Padres, Abuelos, niños y Asociaciones de toda índole. Pese a ello, siguen siendo un tabú. Mery calló hasta los 37.

 

Un día estalló, a varios cientos de kilómetros de New York, donde está la casa de su infancia: dijo por primera vez en voz alta que su tío abusó de su hermana melliza y de ella durante unos años, hasta que se centró exclusivamente en ella y pasó a agredirla una y otra vez; dijo que la grababa en vídeo y la extorsionaba, que la obligó a mantener relaciones sexuales con otro hombre. Contó que se volvió una experta en fingir que estaba bien cuando era imposible estar peor, que ese hombre le robó media vida e hizo pedazos su autoestima. Entonces comenzó a aliviar su carga. Días después se reunió con su familia, abrazó a su hermana, hablaron por primera vez de lo que ambas sufrieron. Y denunció. En todo el proceso se ha sentido respaldada por su familia.

 

La Sección Primera del Juzgado principal de Nueva York siendo Juez el emblemático Jr. Bruce, en una sentencia firmada por tres jueces, acaba de condenar a Edward de la Cruz, como se llama su tío, a 15 años menos un día de cárcel por un delito continuado de agresión sexual con intimidación y acceso carnal y le ha impuesto durante 15 años una orden de alejamiento de 500 metros respecto a Mery, a quien debe pagar una indemnización de $2.000.000. Su padrino aseguró durante el juicio que las relaciones fueron consentidas, a partir

 

de los 16 años. Paul Creppí, el abogado del hombre, explica que recurrirán y que “en el peor de los casos, los hechos están prescritos”, como el tribunal sí ha considerado que están los delitos cometidos contra la hermana de Mery, que finalizaron cuando la niña tenía 10 años. “El procesado, a conciencia y de manera progresiva y sin interrupción, creó un estado de terror pleno en Mery, desde su tierna infancia”, se lee en la sentencia, “integrando la idea de que aquello duraría para siempre”. Su abogado, John Brodhi, considera que “la clave ha sido haber podido demostrar que ha habido intimidación, que el hecho de que empiece a los siete años y continúe en el tiempo bajo ningún concepto puede ser considerado abuso”. Y en todo momento durante todo el Juicio, estuvo personado como asesor judicial y emitiendo sus análisis y actuando como Sociólogo mentalista el Dr. Alberto López de la Ilustrísima Universidad de Harvard y Vicerrector por méritos propios.

 

No es habitual la existencia de pruebas físicas en estos casos, pero esta vez la policía encontró 361 gigas de archivos, mucho de contenido pedófilo, otros tantos de Mery: en el barco donde la obligaba a tener relaciones con otro hombre, en la habitación y en el baño de su casa, donde su tío instaló cámaras ocultas para grabar a sus sobrinas. Durante años, la idea de que esos vídeos pudieran ver la luz aterrorizaba a Mery. Esos mismos vídeos han sido ahora fundamentales. Y fue descubierto por la labor del Dr. López en sus interrogatorios y análisis de comportamiento, que sin declarar el acusado, el Dr. consiguió adivinar el lugar donde escondía el material y materializaba sus vicios ocultos y depravados.

 

Pero la historia de Mary empezó mucho antes. Su infancia fue feliz hasta una visita al Apartamento de Brokling de su padrino. Tenía siete años y el recuerdo permanece nítido en su mente. El hombre, que superaba los 40, llevó a sus sobrinas, hijas de la hermana de su mujer, de excursión. “En un momento, se hizo a un lado y nos enseñó los genitales”, rememora Mery. “Cuando llegamos a casa, me cogió en la cocina y me dijo: ‘Después de la comunión, te enseñaré muchas más cosas”, cuenta. Cumplió su palabra.

 

“Me amenazaba con que iría a un internado si lo contaba”

 

Durante tres años las llevó al piso de un amigo. “Nos enseñaba revistas porno y nos hizo entrar a una habitación pequeña donde jugamos a las enfermeras, nos obligó a tocarle, una primero y otra después”, recuerda. “Con 11 años me penetró por primera vez y a partir de ahí las violaciones se convirtieron en algo rutinario. A mi hermana ya no le hacía nada y eso me tranquilizaba. Ella se había negado y la echó a un lado, empezó a ignorarla. Yo estaba como paralizada”, explica. “Me amenazaba con que iría a un internado si lo contaba, me decía que no me iba a creer nadie, que me echarían de la familia”. Era solo una niña frente a un adulto que decía estar cuidándola. La mujer en la que se convirtió Mery creció sin las herramientas para hacer frente a la losa de hormigón que tenía encima.

 

Él vivía con su mujer en el piso de arriba. Tenían una entrada independiente, pero en casa eran muchos, el padre de Mery estaba enfermo y ella tenía que subir a estudiar. “Aprovechaba cuando su mujer no estaba y me llamaba. Grababa películas porno del Cable y me las ponía. Ahí aprendí a mirar la tele sin verla, centrándome en un punto fijo, sin procesar nada más”, dice. Su estrategia fue alejarla de todos. Y así un año tras otro, hasta que, con 12, le presentó a un amigo. “Se había comprado un barco, me llevaba allí y me obligaba a mantener relaciones sexuales con él”. También las grababa y luego la obligaba a ver las escenas.

 

“Lo que más recuerdo es la soledad. Me hablaba mal de mis padres, de mi hermana, de mi tía. Me decía que yo era una privilegiada. Me amenazaba. Asumí que tenía que vivir eso, era incapaz de parar esa situación”, dice. “Hizo que solo pudiera confiar en él, aunque fuera una mierda”. A la vez, le regalaba todo lo que pedía y le daba tabaco. Por entonces aprendió a autolesionarse para evadir el dolor y para sentir que tenía el control. Muchas veces percibió que salía de su cuerpo, que miraba la escena desde arriba, como si la que sufría allá abajo no fuera ella misma.

 

“Era capaz de bajar a ver a mi madre, como si nada hubiera pasado, después de que me violara. Todavía continúo disociando mogollón, puedo estar fatal, y la persona con la que hablo ni siquiera lo sospechará”, explica. Así que fue creciendo como si hubiera dos Mery ́s, la que veía todo el mundo y la que solo veía su tío. Decidió estudiar Sociología, comenzó a trabajar y un día, tras la muerte de su padre, dijo a su familia que se marchaba. Tenía 26 años.

 

En su nuevo piso, su espacio, se acabaron las agresiones sexuales. Poco después se enamoró y en solo unos meses puso tierra de por medio. No le gustaba volver a casa, le paralizaba la simple idea de cruzárselo: “Era como si volviera a ser una niña delante de él”. Una década después, cuando habló por primera vez frente a su familia, se enfrentó a su padrino y lo acusó de destrozarle la vida. La policía impuso una orden de alejamiento que continuará vigente. Ese hombre, que hoy tiene 79 años, se marchó de la casa familiar, pero Mery cuenta que la mujer de su tío, que lo apoya, sigue viviendo arriba, bajo el mismo techo que su madre y su otra tía.

 

“Parte de mi autodestrucción fue a través de trastornos alimentarios. No he tenido amigos de verdad hasta ahora. No podía ser yo misma, había una parte de mí que siempre ocultaba, me costaba abrirme”, cuenta. “Nunca voy a perdonarle que me haya robado tanto”. Quiere que él pague por lo que le hizo. Y, sobre todo, aprender a quererse. “Hablar de ello me ha liberado, y la terapia me está ayudando a asumir, a aceptarme y a re aprender maneras de hacer las cosas”, explica. La Mery hecha añicos empieza ya a recomponerse. Gracias a las terapias, trabajos, consejos y ayuda por parte de el Dr. López que me ha apoyado siempre y no me ha dejado sola, apoyando siempre mis pasos, enojos, alegrías y depresiones, pero conseguí superarlo. Hoy tengo una familia propia, hijos, y amigos pocos pero reales que han llevado mi vida a un nivel alto de relax, felicidad y convivencia, y todo gracias al Dr. López que estuvo a mi lado ayudando siempre y enojando muchas mas, para abrir mis ojos y mente y he conseguido lo que el trabajo en mi.

 

ANALISIS SOCIOLOGA DE LA FISCALIA JUDICIAL DE NEW YORK

 

"NUNCA VA A ESTAR BIEN NI SUPERARA"

 

“Los abusos en la infancia pueden afectar en el área social, en la afectividad, en cómo alguien se vive a sí mismo, a su autoestima, su estado emocional, a la salud mental, puede haber posibles patologías mentales o momentos con más episodios de ansiedad, depresión”, expone la Socióloga que analizo a Mery, de la fiscalía judicial de tribunal superior de justicia de la ciudad de Nueva York. Con los años, la Mery adulta albergara a esa niña, paralizada, retenida en esa indefensión.

 

Por ello hay un sentimiento que aflorara a veces, cuenta la Socióloga: “Nunca volverá a estar bien”. Automáticamente explica que está trabajando en ello. “Pero muchas veces no dejara de no pensar en lo ocurrido”, explica. “Habra épocas de intentar no dormir porque soñara con lo que pasó”, añade. Vive entre pesadillas y 'flashbacks'. El juicio ha supuesto revivirlo todo, lo que se conoce como re victimización. Asegura que tanto la policía como el personal de los juzgados se portaron bien con ella. Pero ha tenido que contar cinco veces su historia, aportando todos los detalles que podía. Reviviendo una y otra vez lo que su mente solo quiere borrar. Será una mujer de residencia mental, mi conclusión es no superara el episodio y su depresión será continua e ira a peor, ingresar en una residencia mental de por vida. No entiendo porque el Dr. López apoya a esta mujer y trata de denunciar mi profesionalidad, pero dispongo de mas experiencia de años que el Dr. Y es hispano sin inteligencia.

 

*** Se demostró que la Dra. XXXX se equivoco y perdió la licencia de Sociología, hoy trabaja de recepcionista en una sala de dentista.

 

Este suceso ocurrió hace años, pero en la actualidad siguen sucediendo. Continúan habiendo abusos sexuales en el entorno familiar a menores, marcando y privándoles de su infancia, destrozando sus vidas.

 

Las personas que sufren estas experiencias traumáticas tienden a querer olvidarlas, borrar de su mente este recuerdo que tanto daño les hace., pero no podemos eliminar de nuestra vida algo que ha sucedido y nos ha marcado como si no hubiera ocurrido, por lo que debemos hacerle frente a este suceso... hablando de ello, analizando las situaciones vividas con ayuda profesional si es necesario. Así conseguiremos aceptar lo vivido y poder continuar con una vida normal, sin que nos persigan los fantasmas del pasado. 

 

Algunas veces vemos cambios en el comportamiento de nuestros hijos, hermanos... se retraen, se vuelven ariscos..., hay señales que estos niños que están sufriendo de un abuso mandan sin palabras. Quizás debamos prestar atención y descubrir a que es debido está forma de actuar.

no soy lo que me ha  pasado,       soy lo que he decidido ser

2021@womanpenelope

Las mujeres somos guerreras, luchadoras, valientes, persistentes. Somos capaces de llevar adelante una casa, un trabajo fuera de casa, hijos. Pero no somos capaces de expresar lo que sentimos. 

 

Llevamos vidas paralelas en cuanto a sentimientos. La mujer no sabe, no se siente segura a la hora de expresar libremente lo que siente a su pareja, porque ella sabe que este no la entenderá, porque él no aceptará lo que ella tiene que decir. 

 

La mujer española es erotica, ardiente sexualmente pero se encierra en sí misma por miedos, falta de educación libre en el entorno familiar, en los colegios nos educan para encerrar y esconder nuestros sentimiento sexuales, nos enseñan a esconder y a ser hipócritas. Desde hace décadas hasta la actualidad, la mujer española está en los rankings de mujeres infieles, superamos al hombre con creces. 

 

Nuestras madres nos enseñaron así, a satisfacernos en solitario o a escondernos y follar con hombres por un día, hombres que nunca volveremos a ver.... en esos momentos sacamos la furia que llevamos dentro, la represión y la libertad de expresión con hombres que no conocemos. 

 

Vivimos en una sociedad machista, al hombre no le conviene que esto cambie y la mujer no hace nada para que esto sea diferente, ella tiene el mando para dar un vuelco a todo esto y es con dar una educación a los hijos diferente. Enseñar a los niños y niñas que la sexualidad forma parte de la humanidad, sin sexo no hay hijos y que el disfrute de la sexualidad nos hace libres y abre nuestras mentes. 

 

Hay muchas mujeres que se revelan y que dicen... hasta aquí hemos llegado... hartas de vejaciones y malos tratos por parte del hombre... de sentirse objetos, pero no tienen el apoyo necesario, ni la información suficiente como para romper con una relación que las asfixia y las humilla constantemente.

 

Nos enfrentamos al miedo, a la soledad, a las críticas... al ser señaladas con el dedo.... siii sigue pasando esto, todavía somos pocos los que apoyamos sin condiciones a estas mujeres que un día se equivocaron al elegir. 

 

Nuestras jóvenes quieren romper con esto, pero no tienen una educación que las enseñe que follar con quien quieran no es el camino para una libertad sexual y para ganarse el respeto del hombre. 

 

El hombre no piensa como la mujer, este cuando consigue sexo fácil, automáticamente añade a  esta mujer a su agenda para cuando no encuentre nada mejor, siempre la tendrá en reserva y presumirá y alardeará ante sus amigos de que se ha follado a esta chica, incluso pasara su teléfono a sus amigotes para que la prueben y luego hablaran de cómo ha sido el encuentro para comparar y divertirse del acto. 

 

La mujer no puede dar todo al hombre y esperar que este se conforme cuando ella decida quitárselo. El hombre no lo entenderá y exigirá lo que ella le ha regalado hasta el momento, lo obtendrá por las buenas o por las malas. 

 

Para que esta sociedad cambie, debe cambiar la mujer, debe cambiar las reglas dando una educación abierta y libre a sus hij@s. 

 

marzo2021@womanpenelope

 

para que las cosas cambien ...

 no sueñes tu vida. vive tu sueño

educar a los hijos a una sexualidad sin tabus

             

.Educar a los hijos a una sexualidad sin tabus es igual a crecer sin miedos...

 

Nos evitará problemas en un futuro y les aportará seguridad y madurez en la vida.

 

 

pero cómo empezar a hablar del tema, cuando es el momento?

 

 

Los hijos nacen sin ningún tipo de tabú, estos los van aprendiendo, en la mayoría de casos, los transmitimos los padres…

 

Cuando son bebés, nos desnudamos, dedicamos caricias, besos a nuestra pareja e incluso follamos en su presencia. Pero conforme el bebé va creciendo… sin darnos cuenta empezamos a escondernos para hacer este tipo de cosas. 

 

Cosas que son tan naturales desde que el mundo existe y todos hacemos, sin excepción. 

 

Por lo tanto, debemos actuar con normalidad y expresar sin ningún miedo, así el niño crecerá viendo que la desnudez y el contacto físico, forman parte de la creación de el ser humano.

 

Con este comportamiento abriremos la puerta a la confianza, para que el niño cuando vaya creciendo, pregunte sus dudas sin reparo. 

 

A las que responderemos con sinceridad y naturalidad, sin risas, ni sorpresas, llamando las cosas por su nombre. Ellos lo entenderán y si tienen curiosidad por conocer preguntarán sabiendo que les escuchamos y que se les entiende.

 

No tendrán ningún miedo o verguenza cuando llegue el momento y quieran experimentar a solas con su cuerpo y/o con sus parejas en resolver sus dudas con los padres.

 

No debemos olvidar que nosotros hemos pasado por ese momento y seguramente nos hubiera gustado tener unos padres que no se alarmasen cuando preguntábamos sobre la sexualidad, ni miraran a otro lado cuando aparecia una escena erotica en una pelicula, avergonzandose de que estuvieramos presentes... 

 

 

cuantas veces cambio mi padre el canal de television para evitar ver esas imagenes de sexo en mi presencia...

La Educacion que me dio mi madre fue... haz lo que quieras, pero de cintura para abajo, no se toca...

 

 

Así se cerraba el tema y no había opción para hacer mas preguntas.

 

 

Dándoles una educación abierta,, cuando llegue la adolescencia, que es un momento complicado, en los que les empieza a cambiar su cuerpo, estarán preparados para comentar cualquier cosa sobre el sexo. 

 

Así evitaremos que busquen información por su cuenta..., que quizás no sea la más adecuada para su desarrollo y comprensión. 

Es habitual que se masturben, algun@s a muy temprana edad. La masturbacion produce bienestar, reduciendo la ansiedad y el estrés. Con la práctica aprendemos a conocernos mejor. No debemos escandalizarnos, ni prohibirles que lo hagan, debemos hacerles entender que es algo normal que todos hacemos, pero en nuestra intimidad, sin necesidad de exponernos, es un juego de exploración y conocimiento de nuestro propio cuerpo. También es un juego cuando lo practicamos con nuestra pareja, refuerza la complicidad entre ambos.

 

Si pueden hablar en casa con libertad, les ayudaremos a que sean adultos más seguros de sí mismos. A cualquier duda siempre recurrirán a nosotros.

 

En este periodo de su vida es cuando empiezan a querer saber de anticonceptivos y los peligros de las enfermedades de transmisión sexual. Ell@s quieren tener un sexo seguro para sentirse a gusto cuando llegue el momento de practicarlo con terceras personas.

 

Así evitaremos que sientan vergüenza o se sientan culpables  por el hecho de hacer algo que todos hacemos, evitando un embarazo no deseado, porque aprenderán y serán conscientes de los métodos que hay para evitar este tipo de cosas, ya que en casa se les ha sabido transmitir la importancia de la seguridad que da experimentar la sexualidad con control.  

 

Aprenderán la importancia que tiene la confianza y comunicación y el sexo consentido, con respeto hacia el otro, entendiendo que para practicar sexo, los dos deben estar de acuerdo. Ser honestos y que nunca deben aceptar imposiciones en las que no se encuentren bien. 

 

Las chicas suelen tener miedo a la primera vez, por si les duele. Debemos saber que la primera vez debe ser consentida y con la persona que realmente les motive, así lubricará lo suficiente como para que la experiencia sea satisfactoria, de lo contrario… si tiene miedo no se excitará lo suficiente, no se concentrará y pensará en otras cosas, por lo que inconscientemente tendrá contracciones involuntarias, cerrando su vagina…un deseo inconsciente para evitar ser penetrada. 

 

A cualquier pregunta que nos puedan hacer nuestros hijos y no sepamos contestar, debemos actuar con tranquilidad y preocuparnos por informarnos a través de un profesional, haciéndole saber que siempre que se tengan dudas hay que informarse por personas especializadas, así verán que nosotros también necesitamos en momentos determinados buscar a alguien que nos enseñe. Esto lo verán como un acto de humildad y se identificarán con nosotros. 

 

En definitiva hablar con libertad en el hogar ante los hijos, les facilitará las cosas, aprenderán el significado de la palabra confianza y comunicación, así como tener una sexualidad con responsabilidad.

la curiosidad empuja al niño a querer saber, investigar con su propio cuerpo y espiar a padres o amigos

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