aprende con penelope
Durante mucho tiempo nos enseñaron, de forma más o menos explícita, que para ser queridas había que saber agradar... Ser buena hija.... Buena pareja.... Buena madre.... Comprensiva.... Discreta.... Paciente... a no pedir demasiado... a no molestar... a no decir siempre lo que pensamos. Y, poco a poco, aprendimos a estar siempre en segundo lugar.
Pero ...
¿Qué esperábamos recibir a cambio?
Quizá amor.
Aceptación.
Reconocimiento.
Seguridad.
Evitar conflictos.
Que alguien se quedara...
A veces no silenciamos una parte de nosotras porque no sepamos quiénes somos. La silenciamos porque aprendimos que mostrarla podía tener un precio... Y así empezamos a convertirnos en otra persona.
La que necesita menos.
La que reclama menos.
La que desea menos.
La que dice que sí cuando quiere decir que no.
La que se adapta para que los demás estén cómodos.
Pero algo está cambiando. Cada vez más mujeres están cuestionando esos aprendizajes. Están hablando de deseo, de límites, de autonomía, de placer, de identidad y de la necesidad de dejar de vivir permanentemente pendientes de la aprobación ajena.
Y eso es importante, pero todavía falta mucha educación.
Porque desaprender años de condicionamiento no consiste simplemente en decir “ahora voy a pensar en mí”. Necesitamos aprender a reconocer nuestras necesidades, expresar lo que queremos, poner límites, aceptar el conflicto y entender que cuidar a los demás no significa abandonarnos a nosotras mismas.
También necesitamos enseñar a las nuevas generaciones algo fundamental:
... agradar no debería ser el precio de ser querida.
Quizá por eso la pregunta no es solamente qué parte de ti has silenciado.
La pregunta es:
¿Qué parte de ti necesita volver a tener voz?
Porque no naciste para convertirte en la mujer que los demás necesitaban. Naciste para descubrir quién eres cuando dejas de pedir permiso para serlo.
Woman Penelope
Sin tabúes. Sin morbo. Con respeto.
agosto2026@womanpenélope