Consulting Sexologico 

Sexo anal

 

Me llamo Sandra y tengo 28 años. 

Mi consulta es la siguiente... mis relaciones sexuales son   perfectas, pero soy incapaz de practicar el sexo anal. Yo       pienso que la estimulacion es correcta puesto que uno o dos   dedos se introducen perfectamente, pero a la hora de   penetrarme es sumamente doloroso. hemos usado un   lubricante pero aun asi me duele. 

 

  hay algo que pueda ayudarme?

 

 Querida Sandra...

 

 Debes estar segura de que quieres practicar el sexo anal   por ti misma, por experimentar y vivir otra experiencia. 

 Nunca debes hacer algo que no quieras hacer, solo por   complacer a la otra persona. 

 Si como dices que cuando estimulas el ano con uno o   dos dedos todo va bien, que cuando aparece el dolor es   con la penetracion.... o bien tienes rechazo   inconscientemente a la experiencia, o tu chico tiene una   polla grande y la penetracion es rapida. 

 

Debes hablar con tu pareja y ser sincera con respecto a si quieres o no tener esa experiencia.

 

 

 Aprende con PENELOPE

 

 Realmente al hombre le gusta meter la polla en el culo de la   mujer?...

 

 En el ultimo estudio realizado, se llego a la conclusion de   que... para el hombre no es una predileccion meter la polla   en el culo de la mujer, no pueden mover bien su miembro por   la presion que ejerce el ano sobre este, le oprime y cuando   se corre huele muy mal. 

 

En un porcentaje elevado de casos en que el hombre quiere meter la polla en el culo de la mujer, es mas bien una muestra de poder, de hacerla saber quien manda, es someterla y controlarla. Es como que ponen su firma para que ella sepa a quien pertenece y el consigue su trofeo en propiedad. 

 

 

 INCONVENIENTES DEL SEXO ANAL

 

La mujer nunca debe permitir que despues de meter el hombre la polla en el ano, este, sin lavarse, la vuelva a meter en la vagina. 

Hay que tener un especial cuidado en la limpieza, aunque se utilice preservativos, ya que dentro del recto esta lleno de pertuberancias y acumulacion de heces, etc... por lo que se puede rasgar la goma. Con una buena limpieza evitaremos infecciones no deseadas. 

 

2020@womanpenelope 

 

Él tenía una gran experiencia, el sexo oral que me propiciaba era exquisito, su posición preferida para mamarme era colocándome en posición de misionero y comenzaba con mi sexo hasta la saciedad, el clítoris lo besaba, mamaba, lo mordía, chupaba de lado, hacia delante por los lados y luego seguía hasta el culo dónde verdaderamente era un experto.

Desde la primera vez que me mamó el culo sentí la necesidad de tener su polla dentro de mi. El pasar la lengua en forma redonda por los lados y meterla por el agujero en forma consistente y luego rápida como la lengua de una serpiente para luego darse un super beso con mi culo es una experiencia total, siento como las piernas van perdiendo fuerza y mi vientre se comienza a mover por dentro esperando su ataque varonil.

Pierdo toda atención en otra cosa que no sea sus sensaciones, es un ensueño sentir como sus dedos colocan la crema lubricante en mis partes íntimas para iniciar su penetración que según sea su deseo lo inicia por mi vagina o por el ano. Usamos crema porque nos gusta en extremo sentir un exceso de humedad, y si lo has probado nada como hacer el amor bien lubricado.

Yo comencé a notar su gran apego por el sexo anal desde un principio, conocía cantidad de secretos anales, me llevo al uso de las pelotitas chinas, los lavados, la introducción de varios dedos y en la penetración es un experto, sabe cuando moverlo de adentro afuera, sabe cuando dejarlo quieto y sólo mover su cadera, así como darle fuertes contracciones lo que me produce un éxtasis total. Si bien es cierto que siento al inicio algo de dolor, no es significante al gusto que tengo inmediatamente de su penetración.

Yo me preguntaba cómo sabía tanto de sexo anal y comencé a buscar las razones de sus conocimientos, Nunca he podido aprender a disfrutar la leche en el culo, las pocas veces que me ha acabado dentro no le hallo sensación y a decir verdad me desconecta del momento al mandarme directamente al baño, eso siempre le ha producido risa, pero está tan bien habituado que ya no notamos la urgencia de eyacular dentro de mi culo aunque siempre me preguntaba porque no disfrutaba lo máximo del sexo anal.

Al principio no le paré, me mantenía disfrutando de todo tipo de relación hasta que lo normal de nuestra vida, comencé a verla por separarlo, en detalles y comencé a notar que su comportamiento no era rutinario y existían algunos cambios muy leves e imperceptibles, pero existían...¿Cuáles eran?, en ocasiones se aislaba en la sala y se quedaba a dormir por horas en el sofá, cada cierto tiempo alguna película porno que alquilábamos era de estilo bisex, y disfrutaba muchísimo el contacto de su espalda con mi pecho.


Después noté que ciertos días que no correspondían a ninguna rutina ni ciclo, aumentaba sus visitas nocturnas al baño 2 o 3 veces seguidas con intervalos de media o una hora y su comportamiento en esos días eran diferente, se notaba como caminando en el aire, en éxtasis total, no respondía al sexo y dormía profundamente. Inicié una exploración de las amistades y compañeros de trabajo de mi marido para buscar indicios de homosexualidad y todo estaba normal, pero algo no cuadraba en mis observaciones hasta que decidí acercarme más a lo que parecía evidente.

Una noche que llegó como hipnotizado espere a que se durmiera y sigilosamente me pegue a su espalda y al abrazarlo respondió como siempre lo hacía, pegándose a mi fuertemente y de esta manera comencé a empujar con mi pierna la suya hacia delante y a medio colocarlo casi boca abajo. Manteniendo mi cuerpo pegado seguí desplazando su pierna hasta que estaba bien separada una de la otra y comencé con todo el temor del mundo a bajar mi mano desde su hombro hacia sus nalgas.

Quería detenerme, el corazón me latía al punto de estar segura que se despertaría por el sonido de mi corazón que por lo que estaba haciendo pero seguía, quería tocar allí en su culo para ver y confirmar mi sospecha y poco a poco llegue al límite de sus nalgas y el calor de su culo calentaba la yema de mis dedos. Seguí avanzando y llegue al culo, toque con un dedo y lo sentí normal, quizás un poco abultado y deje correr mis dedos hasta que note la diferencia… no estaba todo normal, estaba como mi culo después que teníamos sexo anal... Coño que es esto?

respondemos a tus preguntas

historia Real

Retiré mis dedos y me parecía explotar el pecho, me contuve y nuevamente exploré ya buscando signos, pelos y señas…. No lo creía sin ningún tipo de resistencia dos de mis dedos pasaron sin dificultad por el orificio pero no quería despertarlo así que seguí explorando con un solo dedo y lo pasé hasta dentro, se movió sin despertar y separó las piernas un poco más de lo que estaban y se acomodó.

Quedo perfecto para terminar en forma rápida pero completa la exploración. El dedo entro y salió sin mayor resistencia pero adivina? ...

Estaba húmedo, al tacto de esa sustancia era cremosa, filante, muy viscosa, entre cristalina y rastros blancos y sin meditar me detuve a oler y si si su olor es Semen, coño había semen en el culo de mi marido.

Busque una linterna pequeña y separé levemente sus nalgas y vi su culo, irritado, rojo e inflamado, tenía ciertas zonas abultadas y parecía en general extremadamente liso por lo hinchado. Los latidos del corazón no me dejaron formar una escena esa noche pero decidí preguntar para confirmar apenas tuviera la oportunidad.

No me pude quedar dormida y si bien era rabia, estaba excitada deseaba hacer el amor, no me contuve y lo desperté. Inmediatamente me hizo el amor de manera igual a todas pero esta vez cuando lo sentí extasiado deje que mis dedos se colocaran en su culo y metí la punta de uno produciéndose una eyaculada inesperada por parte de mi marido al tiempo que se echo a reír.

Un día como al mes de la experiencia estábamos tomando vino y le pregunte si tenía algún secreto en su vida que compartir conmigo y cual fue mi sorpresa que me contestó que si, creo que ya estas preparada para escuchar algunas cosas que un año atrás no pudieras tolerar.

Se confesó un gran amante del sexo anal. Según es lo máximo que puede sentir una persona, nada como sentir como tu cuerpo se abre ante la entrada de un hombre al cual le has permitido estar tan cerca de ti que le permites entrar en tu cuerpo. Nada como el canal anal para producir placer, se adapta a la polla como un guante y no permite su salida o entrada al contraerlo.

La sensación de sumisión es máxima y por último la relajación que deja un orgasmo anal es incomparable, total... Me dijo que se inició a los 12 o 13 años con un primo mayor que él, de 24 años que comenzó a follarlo haciéndole sentir las sensaciones más espectaculares que se puedan vivir y que sorpresa, ese mismo primo para esa fecha con casi cincuenta años, aún le hacía el sexo anal, me confesó que en esa relación siempre ha sido pasivo y tienen varias veces sexo cada vez que se citan, con razón siempre me preguntaba porque despreciaba lo más divino del sexo anal, la leche, si tenía toda la experiencia de litros de semen en su culo.

A partir de ese momento disfrutábamos del sexo anal juntos, compramos unas prótesis plásticas que usamos en pareja y de vez en cuando le penetro profundamente, igual como me ha enseñado, por detrás y firme, lo hago acabar tremendamente, casi estoy segura que se encuentra con su familiar de vez en cuando, cuándo le hace falta el calor del semen en su culo, pero ahora son menos veces que antes porque me tiene a mi.

 

2020@womanpenelope 

la ilusión despierta el empeño y solamente la paciencia lo termina